Caseríos

Mañaria recoge algunos de los caseríos más importantes del Duranguesado, en especial los del tipo de arcada del siglo XVIII. Aún así, podemos encontrar ejempla­res de todas las tipologías, desde los modelos del tipo XVI hasta los tradicionales ca­seríos de viga. Por otra parte, hemos limitado las explicaciones generales de los mo­delos porque ya lo hicimos anteriormente al hablar de los caseríos de Izurza.

EL CASERIO GÓTICO-RENACENTISTA DEL SIGLO XVI

Los caseríos más antiguos que se conservan en Mañaria pueden remontarse al siglo XVI pero todos están muy modificados. Los denominados Markuegoiko, Markuebeko y Arria responden a esta tipología.

Conocemos su datación por una serie de elementos puntuales que han soporta­do el paso del tiempo. Markuegoiko y Markuebeko han conservado vanos ojivales en su cara delantera pero han sufrido profundas reformas y poco recuerda su aspec­to original. Arria, por su parte, caserío de gran volumen, ha mantenido todo el perí­metro de muros laterales y zaguero góticos originales, pero su fachada fue reforma­da en el siglo XIX, quedando como actualmente se observa.

Las características fundamentales de estos tres caseríos, atendiendo a las que les definen como originarios del siglo XVI sin prestar atención las reformas posteriores, serían las siguientes:

  1. Todos tienen muros de triple hoja, es decir su fachada se presenta en tres calles, siendo las externas de sillarejo regularizado en hiladas.
  2. Su estructura descansa en un armazón de postes de roble entre los que se tienden gruesas vigas atravesadas denominadas jácenas que mantienen el peso de los tabiques.

EL CASERÍO DE ESTRUCTURA DE POSTES DE LOS SIGLOS XVI Y XVII

A finales del siglo XVI y principalmente durante el siglo XVII se difundió el modelo de caserío anteriormente mencionado, pero ello trajo consigo una pérdida de calidad en los materiales. De esta manera, desaparecieron los elementos cultos y los muros renacentistas fueron sustituidos por otros de mampostería, madera o ladrillo. Las calles externas del edificio, antes de piedra, se suprimirán, y la fachada se con­vertirá en un entramado de madera.

A este tipo corresponden los caseríos Iturriza, en Arrueta, y Bazeta, en Aldebaraia.